Los niños no aprenden de quienes no les gustan

By 6 marzo, 2018Sin categoría

Los niños no aprenden de quienes no les gustan

No hace mucho escuchaba a Rita Pierson (2013) mencionando la importancia de las relaciones humanas, así como la relevancia de la conexión de los educadores con los estudiantes para que éstos pudieran aprender. No es la única autora ya que Stanley Greenspan (1997), en sus trabajos, también pone de manifiesto el valor de un vínculo entre el adulto y el niño en las Capacidades Emocionales Funcionales que describe en el modelo DIR®/DIRFloortime®.

Hay una frase para recalcar de R. Pierson:

“Los niños no aprenden de quienes no les gustan”

Si bien, en este caso, Pierson, hablaba sobre estudiantes de una escuela ordinaria y sus profesores puede ser extrapolable a cualquiera de nuestros usuarios. Aunque pudiéramos ser los mejores profesionales y más formados, es posible que nuestras ofertas fracasen si no hemos conseguido conectar con ellos y sus necesidades. Es el niño el que hace siempre la acción de aprender, independientemente de todas las cosas que nosotros insistamos en enseñar, porque como bien decía A. Fröhlich : “Cada individuo es el actor o la actriz de su propio desarrollo”

Para que esta conexión esté presente en personas con grandes desafíos es preciso la capacidad de observación y de escucha con la que se trabaja en Basale Stimulation®. Esta observación no se realizar en la distancia, como un mero espectador de lo que está sucediendo sino desde la cercanía a la persona y la interacción. En el concepto de A. Fröhlich la comunicación es concebida como “la construcción de algo en común”. Es decir, no es algo impuesto por una parte que la otra acata sin más, sino algo que se va creando entre dos personas y para ello es necesario estar dispuesto a recibir lo que el usuario nos comunica por sus propios medios (gestos, tono…) (Fröhlich, 2017) aún y cuando no sea la respuesta que nos hubiera gustado a nosotros.  Conocer las necesidades de los chicos con grandes desafíos, que no pueden transmitirla de forma verbal, es una tarea compleja que debemos asumir en el acompañamiento de su desarrollo.

Para ello también es necesario reflexionar y plantearnos como concebimos al usuario con el que  estamos trabajando. Hacernos conscientes de la forma en la que nos relacionamos con él y lo que ellos recogen de nosotros como profesionales es importante. Si nos acercamos con incertidumbre, con miedo o con ganas de descubrir a la persona con la que trabajamos… etc. puede ser percibido por nuestro chico. Podemos preguntarnos desde donde queremos y podemos comenzar a crear la relación con la persona y en qué lugar nos encontramos nosotros. Hacernos conscientes, una vez más, no solo de la persona con la que trabajamos, sino también de nuestro propio sentir.

Trabajos citados

Fröhlich, A. (27 de Septiembre de 2017). Comunicación Primaria. Recuperado el 1 de Marzo de 2018, de http://www.xn--andreas-frhlich-itb.eu/primaere-kommunikation/

Greenspan, S. (1997). Las Primeras Emociones: Las seis etapas principales del desarrollo emocional durante los primeros años de vida. . Barcelona: Paidos Ibérica .

Pierson, R. (Mayo de 2013). Todo niño necesita un campeón. Obtenido de: https://www.ted.com/talks/rita_pierson_every_kid_needs_a_champion?language=es.